viernes, 27 de abril de 2012


CLASE PRESENCIAL DE AROMATERAPIA

Viernes 4 de Mayo de 14:30 a 17:00 hs.

"Aceites esenciales de la E a la J".

Dictado por: Marcela Artoni, en el Auditorio Deva´s.



 Una excelente clase con descripciones detalladas de cada uno de los aceites y sus propiedades Terapéuticas.

Si todavía no sos Miembro de Deva´s abonás sólo $210 ¡Y te llevás de regalo un Kit de Aromaterapia por valor de $280!!!!!. ¿Qué estás esperando????
   
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 Y podrás asistir gratuitamente a la continuación de este Curso cuando veamos los Aceites Esenciales a partir de la L.

Además a partir de tu inscripción vas a poder gozar del 40 al 20% de descuento en todos nuestros productos armonizadores y de Aromaterapia.


Cualquier consulta estoy a tu disposición, contactame!!

Silvia Baldi
Celular: 15-3253-7584
vishuddha.sbb@gmail.com

viernes, 20 de abril de 2012

Fitoterapia1.


VARA DE ORO - buena amiga de los riñones.


Es interesante tener en cuenta los beneficios de la fitoterapia debido a que utilizando plantas medicinales se pueden curar y prevenir enfermedades; además de reforzar el sistema inmunológico, sin producir efectos secundarios.


NOMBRE CIENTÍFICO: Solidago virga-aurea L.

NOMBRE COMÚN: Vara de San José, Hierba de los judíos, Vara de oro, Solidago, Goldenrod.

PARTES UTILIZADAS: Los extremos floridos.

HABITAT: Crece en bosques y matorrales de terrenos no calcáreos de toda Europa. Naturalizado en el continente americano.

En la época medieval se describían las virtudes medicinales de esta planta, calificándola como “admirable para provocar la orina y para quebrantar las piedras de los riñones”. Hoy, siete siglos después, se sigue usando con los mismos fines, y se ha podido demostrar el porqué de sus propiedades.

PROPIEDADES E INDICACIONES:

Contiene taninos de acción astringente, saponinas y cumarinas, responsables de su acción diurética; y flavonoides con efecto diurético. Sus aplicaciones son:

- Afecciones renales: Es un buen diurético, que además de aumentar la cantidad de orina, favorece el buen funcionamiento de los riñones. Conviene en los edemas (acumulación de líquidos en los tejidos), nefritis (inflamación de los riñones), nefrosis (albuminuria, pérdida de albúmina con la orina) y cálculos renales (favorece su disolución).

- Cistitis y afecciones prostáticas: Proporciona una acción antiinflamatoria sobre los órganos urinarios. Calma las molestias de la micción. 

- Curas depurativas: Favorece la eliminación de residuos del metabolismo, como ácido úrico. Conviene en los casos de artritis, gota, eccemas, y siempre que se precise limpiar la sangre de sustancias tóxicas.

- Obesidad: Por su acción astringente, se usa para cortar las diarreas infantiles, especialmente las veraniegas y las que se producen coincidiendo con el período de dentición.

- Astringente y vulneraria: En aplicación externa se usa para cicatrizar heridas y curar úlceras (llagas) de difícil curación, ya sea aplicada en compresas, lociones o cataplasmas.

PREPARACIÓN Y EMPLEO:

Uso interno:

Decocción: 30-40 g. de los extremos floridos por litro de agua, durante 5-10 minutos. Se ingieren hasta 5 tazas diarias.

Jarabes: Para el tratamiento de las diarreas infantiles se recomienda prolongar la decocción hasta que el líquido se reduzca a la mitad, y añadirle azúcar integral, morena, o miel para que se forme un jarabe, que se administra a cucharadas.

Uso externo:

Compresas empapadas en una decocción más concentrada que para uso interno (50-100 g. por litro).

Cataplasmas: De la planta machacada aplicadas directamente sobre la piel durante 15 minutos, 2 o 3 veces por día.

Lociones: Con la decocción concentrada.

Con todo lo expuesto hasta acá, podemos ver todos los beneficios de esta planta medicinal. Solo nos resta usarla (si tenemos estas afecciones) para comprobar sus efectos!!!

Bibliografía:
Revista bien ESTAR bien VIVIR – Boletín de difusión de terapias florales y naturales. Año 12, nro. 67 junio/julio 2008.-

lunes, 16 de abril de 2012


 Manual de remedios florales

Una guía para armonizar el cuerpo, la mente y el espíritu. Ordenada por síntomas.


Manual de Remedios Florales


Manual de remedios florales – Sistema de Bach y California combinados. 



Autores: Carranza, Martha Beatriz y Silvia Cristina Ciarlante.

Páginas: 256. 

Tamaño: 22 x 15 cm. 

Encuadernación: Rústica. 


“¿Cuántos pueden decir que son libres? ¿Cuántos hay que no estén limitados o influidos o controlados por algún otro ser humano? ¿Cuántos hay que podrían decir, día tras día, mes tras mes, año tras año, ‘yo sólo obedezco los dictados de mi alma, inconmovible ante la influencia de otras personas’?” Edward Bach. 

Uno de los mayores descubrimientos del doctor Bach fue crear una forma de elaboración de las Flores, de por sí sublimes, que captase vibracionalmente su alma o esencia, y pudiera transmitirse al alma del ser humano, ávida de evolución, para sanar los conflictos o dolencias devolviendo la armonía al ser original. 

Por eso, el aspecto único y original de los remedios florales radica en que, a través de su poder vibracional, llegan a lo más profundo del ser, armonizando el conjunto mente-cuerpo-espíritu.

En este Manual se han combinado los sistemas de Bach y California, proporcionando un repertorio práctico basado en las principales dolencias que afectan a nivel psico-espiritual y físico.


Siempre sobre la base de la Unidad que sustenta toda forma de vida en esta tierra. 




Lo podés conseguir con un 30% de descuento!!!

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CENTAURY (Centaura menor): para poder decir "nooo"...




El nombre científico de esta flor es Centaurium erythaea y se encuentra en el grupo de las florales para la hipersensibilidad a influencias e ideas. 

El Dr. Edward Bach descubrió esta pequeña planta medicinal en 1930, en su primera etapa de investigación, entre las hierbas de los campos, notando que su flor de color rosada brindaba un elixir capaz de aumentar la fuerza personal y la autorrealización.

Centaury es una planta bianual que posee una raíz muy dura, que está acostumbrada a crecer en suelos compactos y difíciles, soportando desde su germinación condiciones de vida duras. En su primer año de existencia forma hojas simples en una roseta basal. En la segunda mitad de su vida (segundo año) forma un tallo  cuadrado y rígido, donde luego se insertarán las flores (aludiendo a la falta de flexibilidad y tozudez). Cuando éstas aparecen, antes de abrirse tienen forma fálica, lo que estaría indicando un aporte de Yang, que compensaría el exceso de Yin de Centaury. El color rosado nos estaría hablando del amor y compasión hacia sí misma.

Lo que expresa la signatura floral de esta planta, es en lo que hacía hincapié el Dr. Bach cuando buscaba en la naturaleza una flor con la que pudiera sanar una determinada emoción. Las personalidades  Centaury  son altamente sensibles y débiles y en la primera mitad de su vida solo viven a través de relaciones cercanas y apegadas con los demás (al igual que vemos en la estructura de las hojas), pero sin llegar a constituir una personalidad propia. Por lo tanto son fácilmente influenciables y como necesitan agradar a los demás, se someten sin poder poner límites. 

Al usar esta esencia floral lograrán fortalecer su voluntad y la toma de decisiones, pudiendo decir “no” ante la demanda de los “otros”, para así luego ayudar a los demás, sin dejar de lado sus propias necesidades. 

Lo expuesto hasta el momento lo podemos relacionar astrológicamente a las personalidades virginianas o con un virgo fuerte, en su estado negativo, debido al deseo de servir a los demás, sobrecargándose a veces de tareas sin poder decir que no y esclavizándose bajo las ordenes de los otros.

Centaury actúa en forma caracterológica en el  caso de comportamiento “amo y esclavo”, donde el sometimiento de estas personalidades se doblegan ante el mandato de los tipo vine, chicory o heather. 

Podemos ver que esta esencia da fortaleza al Plexo solar (Manipura) y al chakra Coronario (Anahata), revirtiendo el estado negativo que produce la baja autoestima y aumentando la capacidad de amarse, para luego poder amar a los demás.

También puede actuar en forma transitoria, siendo muy útil en todo tipo de tratamientos, incluyendo el de cáncer, junto a otras esencias florales caracterológicas. Además, es de mucha ayuda en los casos de adicciones, cuando surge el síndrome de abstinencia al tabaco, drogas, alcohol, etc.  Notamos entonces que, “a mayor dependencia, mayor necesidad de esta esencia”.

Teniendo en cuenta los patrones transpersonales (investigados brillantemente por el Dr. Ricardo Orozco), nos encontramos frente al patrón del debilitamiento y el sometimiento. Recordemos que para comprenderlos hay que dar una mirada más allá de los aspectos de personalidad, yendo a un terreno más concreto y físico relacionado con lo que significa la flor en su estado negativo y se ve corregido por la esencia floral. Esto quiere decir que aunque no estemos frente a una personalidad Centaury, igualmente podemos utilizar esta esencia en estos casos puntuales, con muy buenos resultados, ya que cuando estamos enfermos nos encontramos en una etapa de debilitamiento físico y  estamos sometidos a la enfermedad.

En mi experiencia personal esta es una excelente esencia que permite darnos cuenta que podemos ser queridos aunque pongamos límites, ayudándonos en nuestro crecimiento personal, sin tener que someternos y entrar en una estereotipia nociva de nuestro comportamiento.

Recordemos que si nosotros cambiamos, nuestro entorno también lo hará y podremos relacionarnos de una manera más armoniosa y sana.

Bibliografía recomendada:


Flores de Bach (Marina Deon)
Remedios Florales de Bach (Claudia Stern)
Flores de Bach, manual para terapeutas avanzados (Ricardo Orozco)
Las flores de Bach para la personalidad (Jordi Cañellas)


domingo, 8 de abril de 2012

CRUZ MUTABLE - Una visión particular.



La semana pasada llegó a mis manos el siguiente artículo sobre la Cruz Mutable, el cual tiene una mirada muy particular e interesante. Fue escrito en el 2001 por Lola Ferrer de la Escuela Huber de Astrología y quisiera compartirlo con ustedes. 


La Escuela Huber fue fundada por Bruno y Louise Huber, uniendo la base de los conocimientos transmitidos por Roberto Assagioli (psicólogo florentino)con su concepción astrológica. A partir de esto, luego de muchas investigaciones,  crearon la "psicosíntesis astrológica".



EL DISCRETO ENCANTO DE LAS CASAS MUTABLES
Autora: Lola Ferrer
lolaferrer@escuelahuber.org
Boletin Nº 32 de Abril – Junio de 2001
de la Escuela Huber de Astrología

Muchas veces me he preguntado por qué algunos astrólogos solemos pasar por alto las casas mutables como zonas vitales de menor categoría, y por qué a menudo nos obsesionamos con otras como si tuvieran más importancia, (miramos rápido la X, o nos centramos en la VIII, buscando respuestas ocultas y profundas...). La Cruz Mutable, por su misma naturaleza, está como "en camino" y en constante movimiento, en continuo aprendizaje. A estas casas se las suele denominar "Cadentes" en terminología tradicional y tienen la cualidad común, de los signos mutables, indicando lo que está a nivel de lo más sencillo y al alcance de todos. Todas estas palabras, como veis, parece que tienen un toque de inferioridad, o de humildad, "cadentes", "comunes"... Me gustaría centrar la atención en unas áreas concretas de la experiencia para ver en ellas todo su potencial , valor y encanto y cuán útil e indispensable es estar bien conectado con el significado de la Cruz Mutable, para lograr un armonioso desarrollo de la personalidad. Supongo que casi todos estaríamos de acuerdo en que la vida es aprendizaje, y en nuestro rol de asesores nos pasamos media vida transmitiéndolo a nuestros clientes... Y son precisamente las casas mutables las áreas que nos van a proporcionar un espacio real en el mundo donde aprender. Porque todos sabemos que en los Ejes Cardinales nos lanzamos a la vida, nos abocamos a las experiencias, apuramos la energía... en los Ejes Fijos nos recogemos y conservamos, reteniendo al máximo lo que hemos experimentado como acción cardinal. Y es en el espacio de la vida que nos ofrecen las casas mutables donde tenemos la oportunidad de entender y aplicar luego todo lo que hemos entendido. No por nada estamos en el Eje de Pensamiento y de Existencia, que interactúan, móviles, todo el tiempo. También supongo que estaremos de acuerdo en que solamente a través de un aprendizaje podemos llegar a ser maestros en algo. Y el espacio de aprendizaje, el TALLER de la vida, nos lo ofrecen estas zonas, zonas de transición, de ida y de vuelta, de reflexión, finalmente de crecimiento. Sin estos espacios de práctica, no nos desarrollaríamos.



Me gustaría que entendiéramos que sin aprovechar estos espacios no podríamos aspirar al equilibrio esencial entre mente-cuerpo-espíritu que es una de las metas de todo ser. Esto se hace especialmente urgente en esta época, en este nuevo milenio, en el que todos los que estamos conectados con disciplinas o terapias alternativas vamos persiguiendo el tan traído y llevado equilibrio Holístico, la armonía de todas las facultades y el Ser. La tensión que se origina entre estas cuatro casas es la que nos puede conducir a una mayor conciencia, pues estos cuatro espacios nos invitan gentilmente a crecer.


¿Cómo funciona este engranaje? Muchos están de acuerdo en que con la mente creamos nuestra realidad cotidiana. Que ella es el origen de nuestro bienestar y que un desequilibrio allí repercute en el conjunto orgánico del ser humano : "Mens sana in corpore sano".

En la III tenemos nuestra mente en relación con nuestro entorno, con el colectivo que nos transmite sus conocimientos aprendidos generación tras generación. Aquí tenemos al aprendiz en lo mental-social, el crecimiento de nuestras facultades intelectuales a partir del material base que nos da el entorno, la posibilidad de establecer una comunicación consciente a partir de las bases culturales aceptadas por nuestra sociedad, nuestra tribu... El grado de bienestar que logremos en este intercambio formará la base de una personalidad equilibrada, la capacidad que tengamos de comprender, manejarnos y movernos en lo más inmediato, simbólicamente expresado tradicionalmente como "nuestros hermanos y vecinos". Veremos qué normas e ideas se respiran en nuestro entorno y cómo las manejamos.

El peligro aquí reside en vivir únicamente en la mente, adaptarnos tanto a estas ideas que nos confundamos respecto de nuestra realidad (VI), de nuestra verdad (IX) y de nuestra existencia (XII). Esta base saludable de la III puede analizar la zona VI (mis rituales cotidianos) para ver si son los saludables y adecuados para mí ; puede observar mi sistema de creencias individual y personal (IX) basado no sólo en lo que he recibido de mi entorno sino en lo que yo he experimentado y explorado (IX) a través de mi alejamiento. Desde la mente puedo ir a mi vida cotidiana y ver lo que tengo que cambiar en mis hábitos diarios para tener mejor salud física . Puedo ir al cuerpo, y el cuerpo realiza entonces las tareas de curación, rectificación y reunión que son necesarias para un mayor equilibrio. Puedo ver también qué ideas ya no son válidas por el momento en que estoy viviendo (IX). Y también puedo observar si mis prácticas diarias incluyen y honran una realidad existencial más amplia y trascendente (XII).

Esta mente puede ser consciente e inconsciente, este espacio de relación puede ser automático o estar vivo.Cuando está vivo nos preguntamos... ¿Cómo es mi comunicación con el entorno ? ¿qué cualidad tiene ? El cerebro y el sistema nervioso son un punto creativo muy fuerte de nuestra realidad. Todos sabemos que el desequilibrio mental lleva al desequilibrio general pues falla la herramienta básica, la clave. El punto de cambio es esta capacidad de la mente para analizarse y observarse a sí misma, para cambiar el foco de conciencia y cambiarlo todo. Se trata de ver mi entorno, y de verme a mi mismo en él, reenfocarme. Preguntarme como puedo conservar sana mi mente... ¿cómo es el entorno que me alimenta ? Las respuestas tienen que servir luego para mejorar mis técnicas de comunicación con este entorno, y tener conciencia de lo que entra y sale por mi mente. Aquí puedo preguntarme...¿ de qué me alimento cada día ? ¿Tengo un entorno donde se insulta, donde hay pensamientos degradantes o negativos, me atonto con lecturas insulsas, con demasiada información innecesaria ? Aquí puedo por ejemplo llevar un diario, que anote mis tensiones cotidianas, mis aprendizajes y mi madurez, para descubrir como puedo ir canalizándome...

Puedo preguntarme...¿Me obliga mi entorno a expresar sólo una parte mía ? ¿Qué puedo hacer para cambiarlo? Si nuestro entorno limita nuestra mente, nos puede llevar a la enfermedad, ya que es difícil separar la actividad intelectual de uno mismo.

Esta mente la podemos utilizar de una manera clara para ver qué capacidad tenemos para vivir la vida cotidiana (casa VI) que es la zona de nuestro aprendiz en la existencia material. Con nuestra mente podemos ver como nos movemos en nuestro espacio de trabajo. Puedo preguntarme... ¿Sé subsistir por mi mismo ? ¿Sé ayudar, sé dar los servicios necesarios? ¿Me comporto servilmente, como un esclavo? El equilibrio en el servicio me marcará un ritmo cotidiano equilibrado, un cierto estilo de vida. ¿Qué hábitos y qué rutinas me van mejor por ser el tipo de persona que soy y para mi propósito de vida? Debemos ver qué tensión hay entre la oferta y la demanda de mi entorno. Puedo analizar mis hábitos, y ver qué rutinas están al servicio de procesos que ya no son útiles. La mente va explorando esta zona. Exploro los temas de rendimiento, trabajo, eficacia. Hasta qué punto la miseria de las dificultades de existir dentro de un cuerpo nos tiene sometidos.

Honrar las demandas de salud y necesidad de equilibrio frente a las demandas de la lucha por la supervivencia. Desde la III vemos y reparamos, curamos con humildad todo lo que tiene que ver con lo material, para no fragmentarnos. También la casa III es la base para la ampliación de la mente hacia algo más abarcador, hacia una mente más expandida que va dirigiéndose hacia un espacio más incluyente, es decir el viaje hacia la IX. Nuestra generación tiene un exceso de información, y solamente la casa IX, el espacio de nuestra individualidad pensante nos puede dar un crecimiento personal, la zona donde puede practicar el aprendiz de nuestra auténtica identidad.

Abriéndonos al mundo y a todas las ideas podremos saber qué creencias son las que coinciden con nuestro sentido de identidad, para lograr la auténtica sabiduría. Aquí también tenemos que saber movernos entre miríadas de posibilidades para ver qué oferta hay y cuál es nuestra demanda. Aquí podemos auto-educarnos, ir lejos en la búsqueda, cazar la auténtica idea, para nacer mentalmente como individuos. Podremos llegar a saber qué queremos ser, entre las opciones que nos ofrecen las ciencias , las artes, la moral, la ética o la filosofía. Y para desarrollar esta área tenemos que calmar esta mente inquieta (III), saltar a un espacio mayor para enfocarnos, ir más allá de las necesidades cotidianas (VI) y contener nuestra necesidad de soñar o de escapar (XII). Podremos ir al espacio externo a captar nuestra propia verdad. A partir también de una casa III equilibrada veremos nuestra necesidad de conectar con los mundos invisibles e inconscientes, y aquí volamos a la XII, el espacio donde nos preguntaremos por el sentido final, a nivel de experiencia, de todo lo anterior. Es en esta área donde se mueve el aprendiz de lo anímico trascendente , y donde intuimos nuestra necesidad de conectar con algo absolutamente amplio, infinito, el TODO, aquello que el hombre siempre ha llamado Dios.

El buscador de casa IX se da cuenta de que con ideas y creencias se queda corto, necesita recogerse en su experiencia interna para ampliarse. Aquí es donde aparece el aislamiento. Desde aquí podemos ver la infinita pequeñez de todo, y la necesitad de cultivar un espacio de práctica espiritual o de meditación. Nuestra identidad espiritual no está separada del resto. Y aquí es dónde uno se pregunta cómo puede manifestar mejor su propia espiritualidad. Hay miles de opciones. Y nuestra parte mística no puede estar absolutamente aislada de nuestra parte racional de la III, pues el sufrimiento sería muy grande. Si solamente "soñamos" o "escapamos" en nuestra parte espiritual, abandonando el mundo, chocará con el proceso racional de aprendizaje e inserción en el mundo real. Si lo integramos con nuestro sistema de creencias, se arraigará mejor. El poder de la interacción es clave, en caso contrario pueden aparecer los efectos negativos. En la casa III aparecería una depresión, en la IX una excesiva expansión, en la VI podría aparecer una enfermedad y en la XII el típico escapismo. Por esto desde la III tenemos que preguntarnos...¿ cómo quiero que sea mi vida en estos cuatro ámbitos? ¿cómo puedo ser más saludable viajando por estos cuatro espacios de mi vida?

Permitidme que os cuente una anécdota. Cuando decidí hablar de esta Cruz, la mente (y con suerte las demás casas relacionadas) se puso a trabajar. De forma consciente me dije ... ¿qué información tengo sobre el tema? pero también ¿qué pienso yo, como persona, debido a mi propia experiencia, sobre estas casas ?...y así empecé a activar mi eje III-IX. Luego a trabajar.... y puse en marcha la tarea humilde de la VI, tomando notas, organizándome, etc. Y así estaba yo, de una forma paralela a la vida de cada día haciendo este trabajo menudo de recoger ideas, material, etc. Y como era inevitable, ¿que zona se puso en marcha por sí misma? Pues la casa XII. Y apareció la síntesis mágica en medio del trabajo cotidiano.

Para mis clases de Inglés de vez en cuando me dedico a hacer tareas como buscar ejercicios, canciones, cuentos, etc. Y un día decidí oír, para utilizar en clase, un viejo disco de vinilo con cuentos tradicionales de los hermanos Grimm en Inglés. Andaba por casa e iba escuchando, básicamente pensando en el idioma, me decía... "esto es demasiado difícil, esto se entiende, esto no..." y de golpe reparé en la historia que se contaba en uno de aquellos cuentos. Y me di cuenta de que se había activado mi casa XII, la del recogimiento, la del sentido trascendente, la de las coincidencias inexplicables, la que pone la pieza del puzzle que falta. Y también me di cuenta de que aquel cuento estaba hablando nada más y nada menos que de la Cruz Mutable, o a mí así me lo pareció. Ya me daréis vuestra opinión. Os cuento el cuento. Se llama nada más ni nada menos que "LOS CUATRO HERMANOS SABIOS". Si esto no son nuestras casas mutables... !

"Érase una vez un padre muy viejo muy viejo y pobre, que no tenía nada que ofrecer a sus hijos como herencia, y los reunió y les dijo : "Hijos míos, no tengo nada que ofreceros en esta vida, si queréis encontrar esposa debéis salir al mundo y aprender un oficio para poder sobrevivir. Y dentro de cuatro años, cuando hayáis aprendido, regresad a mi para que yo vea lo que sabéis y os ponga a prueba".Y los cuatro hermanos salieron a buscar fortuna, decididos a aprender un oficio. En el primer cruce de caminos se despidieron y cada uno tomó una dirección distinta, hacia cuatro países distintos, y se prometieron, que dentro de cuatro años en aquel mismo lugar, se volverían a reunir día por día.

El mayor empezó a andar y se encontró con un hombre que le preguntó donde iba y él se lo contó, con lo cual el hombre le manifestó que era un ladrón muy bueno y que si quería aprender con él en poco tiempo le pasaría toda su sabiduría. El hermano mayor se negó rotundamente diciendo que él era un hombre honrado, pero el ladrón insistió en que sólo le enseñaría a robar honradamente, sin hacer daño a nadie. El hermano mayor aceptó y al cabo de cuatro años era tan bueno robando que podía coger lo que quisiera sin alterar nada y sin ser notado. El segundo hermano se encontró con un astrólogo, quien le ofreció enseñarle todo lo que sabía sobre las estrellas, y al cabo de cuatro años había aprendido todo sobre el cosmos. Al marcharse, el astrólogo le regaló una bola donde se podía ver todo lo que estaba sucediendo en el mundo en aquel momento.

El tercer hermano se encontró con un cazador, que en cuatro años le enseñó a cazar todo tipo de piezas con una gran precisión, y al marcharse le regaló una flecha que lo podía atravesar todo. El hermano menor se encontró con un sastre quien le enseñó tan bien el oficio que al cabo de cuatro años podía coserlo y repararlo todo con tanta habilidad que no se notaba nada, como si no lo hubiera tocado. El sastre le regaló una aguja con la que podía coserlo todo a la perfección.

Así pues, en el día y la hora convenidos se encontraron en el cruce de caminos con el padre, que les puso a prueba. "Arriba en aquel árbol" les dijo "hay un nido que la madre pájaro cuida con gran amor". "Tú", le dijo al segundo hermano, "mira en tu bola y dime cuántos huevos hay". El segundo miró en su bola y vio cinco huevos . El padre le dijo al primero "si eres tan bueno como dices , los cogerás sin que la madre se percate de ello". Y el hermano mayor los robó tan bien del nido que la madre no lo notó. Cuando el padre tuvo los huevos le dijo al tercer hermano que cuando él los tirase al aire , debería partirlos por la mitad con su flecha, y éste así lo hizo, con un corte limpio y preciso, uno por uno sin herir al pollito del interior. "Muy bien", dijo el padre, "ahora el pequeño deberá coserlos sin que lo note ni siquiera la propia madre pájaro". Y el pequeño cosió con tanta delicadeza y pulcritud los cinco huevos, que nadie lo pudo notar, ni tan solo la madre misma.

Y el ladrón devolvió los huevos al nido con la misma delicadeza que los había robado.Y el padre se mostró muy satisfecho. Por aquel entonces había un gran revuelo en el país porque la hija mayor del Rey había sido raptada por un terrible dragón y nadie sabía donde estaba, por lo que no la podían rescatar. El rey ofreció la mano de la princesa al que la salvase, y el padre sugirió a los hijos que quizá todos juntos lograsen algo y así pues decidieron probar suerte. El astrólogo miró en su bola y vio que la princesa estaba en manos del dragón secuestrada en una isla. El rey les prestó un bote y remaron hacia el lugar. De noche, se acercaron cuando el dragón dormía y el hermano mayor , el ladrón, se llevó a la princesa sin hacer el menor ruido. Pero cuando se escapaban se despertó el dragón y por suerte el tercer hermano llevaba su flecha consigo, pues así pudo matarle cuando estaba a punto de darles caza. Sin embargo, al desplomarse, cayó con todo su peso encima del bote y lo hizo añicos. Pero allí estaba el hermano menor con su aguja, y consiguió reparar tan bien el bote, que los cuatro hermanos y la princesa pudieron volver a la corte con la princesa sana y salva. El rey estuvo tan contento que no sólo dio la princesa al hermano mayor sino que casó a los demás con sus tres hijas restantes, y les repartió el reino, en el que vivieron felices para siempre."

Creo que se ve muy claramente cómo este cuento nos habla de la importancia de los espacios de aprendizaje en la vida, así como de la necesidad de que se complementen, de que interactúen, desde las tareas más sencillas a las más complicadas. El hermano mayor, el Ladrón, nos remite a un aprendizaje de casa III, saber moverse astutamente pero honradamente en el entorno, conocer tan bien nuestro espacio cotidiano que lleguemos a ser invisibles pero eficaces. El segundo hermano, el Astrólogo, se refiere a este espacio interior de sabiduría y visión, la globalidad y la totalidad, la bola , la casa XII, donde lo escondido se descubre.

El tercer hermano, el Cazador, se puede referir al espacio de aventura y expansión personal, la experiencia enriquecedora, la lucha individual por cazar la propia identidad, casa IX. El hermano menor se refiere sin duda al espacio de casa VI, donde se procede a la humilde tarea de servir y completar, el Sastre, que con infinita paciencia remienda lo roto y lo vuelve integrar. Cada hermano cumple una tarea esencial e ineludible, sin la cual no sería posible lograr la meta final.

En este cuento, que usa el cuaternario, la estructura de completitud por excelencia, vemos que la mente pensante, que utiliza el aprendizaje en lo racional (III) tiene que ser completada por la visión contemplativa interna (XII) y que hace falta actuar a partir de la fe en si mismo (IX) sin dejar de lado el humilde trabajo de reparación y sanación diarios(VI), para lograr la sencilla y difícil meta de integrar nuestra personalidad.

Con qué simplicidad las historias que desde siempre contaron las abuelas contenían y transmitían el secreto del aprendizaje en el camino de la vida... ! Hagamos pues amistad con nuestras casas mutables... son casas con encanto aunque a veces no lo parezcan !
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sábado, 7 de abril de 2012

BIOMAGNETISMO



 
BIOMAGNETISMO



 
El Par Biomagnético es un Método de Medicina Alternativa de diagnóstico, tratamiento y curación de un sinnúmero de enfermedades.  Se restablece la salud al equilibrar el pH (potencial de Hidrógeno) de los órganos internos a través de la colocación de imanes sobre el organismo. 

Todos los fenómenos patógenos que dan origen y desarrollo a las enfermedades ya sean viral, bacterias, hongos, parásitos, disfuncionales, tóxicos o genéticos están soportados por alteraciones del pH normal (neutro). El biomagnetismo puede también corregir disfunciones y alteraciones metabólicas en el organismo originadas por estos desequilibrios ácido-básicos.  El Par Biomagnético es también un procedimiento preventivo de la salud porque puede detectar, diagnosticar, y curar oportunamente, aún antes de la manifestación clínica.

Diversas enfermedades se pueden tratar con el biomagnetismo tales como trastornos respiratorios, estomacales, inmunológicos, artritis, artrosis, fibromialgia, tuberculosis, glaucoma, micosis, reflujo, quistes, nódulos, tumores, etc.  Contraindicado en cirugías recientes, quimioterapia y marcapasos.

  
Este método se complementa con terapia floral y así comprende a la persona integralmente, tanto en el físico y como en sus emociones.     
                                


Para reservas e información: 1563566441 / 4785-0173  - Alicia Moreno Casas – Terapeuta Floral  – Biomagnetismo y Bioenergética














viernes, 6 de abril de 2012

Nueva mirada de un médico.



El sábado pasado cuando estaba leyendo el diario Clarín, me llamó la atención un artículo escrito por el médico cardiólogo Silvio Najt, que se refería a la práctica profesional médica. En el hace alusión al tratamiento del paciente desde un lugar de supuesto saber absoluto, donde el enfermo se somete a veces a terapias y medicamentos que solo sirven para tapar síntomas con la idea de aniquilar la enfermedad, pero sin tener la seguridad de la cura y sin indagar en las causas que la han producido. En su relato, muestra una mirada más humana y un deseo de encontrar alternativas de cura  más naturales y poco nocivas, motivo por el que algunos colegas lo han dejado de lado.


La crisis del médico que no sabía cómo curar
Por Silvio Najt. Médico cardiólogo.





31/03/12 

Un cadáver fue mi primer contacto con el arte de curar. Había empezado a cursar Anatomía Humana. Un gran salón intimidante, del lado derecho sillas que daban la espalda a unas mesas donde reposaba algo que parecía un cuerpo . Ninguno de los estudiantes nuevos se atrevía a mirar hacia ese lado. 

Al rato comencé a percibir un particular olor muy rancio que aún hoy puedo reconstruir mentalmente: formol. Yo jamás había visto un cadáver; la impresión era de rechazo, estuve tentado de escaparme . Así comenzó mi contacto con “el arte de curar”, con la muerte, desde la cual se me pretendió enseñar cómo se podía entender al ser humano vivo. Muchos años después entendí que ese cuerpo inerte no podía enseñarme casi nada de lo que hoy me resulta útil para aliviar a las personas que me consultan.

Ya intuía qué tipo de médico no quería ser. Me remonto al curso de ginecología: el profesor traía a una mujer internada al anfiteatro. Sin mediar explicación, le ordenó que se desnudase de la cintura hacia abajo. La recuerdo joven. La hizo recostar con las piernas encogidas y separadas y mediante un puntero iba señalando la anatomía de sus genitales externos .

La joven no atinó a negarse a semejante vejación, pero se puso colorada. Un compañero dijo a viva voz: “Profesor, me parece que para enriquecer aún más esta clase sería bueno que usted también se baje los pantalones y exhiba sus genitales externos así entenderemos un poco más de la anatomía comparada entre ambos sexos”.

No sé si el profesor era viejo, pero para nosotros, todos jóvenes orillando los 20 años, parecía un anciano. El profesor enfureció, nos gritó que “ mancillábamos la ciencia ” y que desperdiciábamos una oportunidad única de incorporar conocimientos. Luego de este episodio, presentamos una queja formal y creo que nunca más se llevó adelante la escena de vejación disfrazada de enseñanza. 

Estuve en la facultad en una época de alta intensidad política, fin del gobierno de Lanusse, la presidencia de Cámpora y finalmente la de Perón. Vivimos momentos duros pero provocativos en los que se cuestionaba el carácter clasista y desprendido de la realidad social de la formación médica.

Las críticas se relacionaban, y se relacionan aún hoy, con el médico como figura todopoderosa y con el paciente como un elemento pasivo, obediente, sin voz y a menudo –debía suponerse– sin alma. 

Mi primera opción como especialidad fue la cirugía. Una mañana, mientras estaba cursando mi primer año en la escuela de cirugía del Hospital Rawson, me tocó rotar por el servicio de cara y cuello . Mientras examinábamos a un hombre joven vimos su historial: tenía un diagnóstico de enfermedad maligna afectando un sector de su cara, el cuello y parte del hombro. Se lo veía débil, pero no parecía muy enfermo. 

Hasta ese momento, sin embargo, él ignoraba su diagnóstico. Se acercó el jefe de servicio y mientras señalaba sobre el cuerpo del paciente la cirugía que le practicaría, anunció: “Le voy a eliminar la mandíbula inferior , vaciar el contenido del cuello del lado afectado y, por último, desarticular el hombro”. Lo dijo sin ningún pudor mientras recorría con su mano las zonas que pensaba extirpar.

Toda esta explicación fue hecha ante la atónita mirada del paciente que no podía creer que se estuviese refiriendo a él. En ningún momento mi jefe reparó en el impacto que sus palabras estaban provocando sobre el enfermo. 

Al usar la palabra paciente, refiero a una enorme cantidad de elementos puestos en juego en esta relación tan despareja.

El paciente recibe, no aporta ; escucha, no opina; se somete, no elige. Carece de la posibilidad de ser un sujeto activo y de tomar las riendas de su recuperación. Una queja permanente en los Journals médicos es la falta de compliance (adherencia, obediencia) de los pacientes a los tratamientos instituidos por los médicos. Mi humilde opinión es que cuando al paciente no se lo considera “persona/individuo”, lo más probable es que su fidelidad al tratamiento sea escasa y con poco entusiasmo. 

Si bien no todos los cirujanos son como aquel del Rawson, preferí buscar otros caminos. Me especialicé primero en cardiología y luego en emergencia médica; aprendí un “oficio” –el de priorizar las acciones en situaciones críticas– y tuve la oportunidad de formar muchos otros médicos y paramédicos. Organicé sistemas de asistencia, ambulancias, emergencias en clínicas y sanatorios, atención domiciliaria.

Fui exitoso y respetado pero me alejé del paciente concreto porque sentía que no me alcanzaba el esquema “médico-paciente-quince minutos-análisis-tratamiento-hasta pronto”. Así no podía curar, pero aún no sabía de qué manera hacerlo. 

La medicina alopática como ciencia, con todas sus falencias, me sigue pareciendo el método más adecuado para ayudar a los que sufren enfermedades. Nunca dejé de estudiar ni de investigar los sistemas de atención o la antropología médica que fue mi mayor influencia en los últimos años. 

Ni siquiera hablo de los enfermos, sino de rescatar otra vez el concepto de individuo al que le pasan cosas y que no debe “catalogarse” de enfermo . Desde la medicina de hoy, ¿quién no está enfermo? ¿Quién no se deprime en algún momento? ¿Quién no tiene un dolor en algún sitio del cuerpo o se siente fatigado? Si vemos los programas en la TV tendremos respuesta a todos estos problemas de “salud”.

La vida, sin embargo, da revancha aunque yo hubiera preferido no tenerla porque el cambio vino del padecimiento de uno mis tres hijos. Inesperadamente un día de invierno, hace ya varios años, uno de ellos comenzó con un dramático cuadro de una enfermedad llamada “colitis ulcerosa” que se caracteriza por trastornos intestinales con hemorragias e intensos dolores. Forma parte de las llamadas enfermedades inflamatorias de intestino. 

Enseguida consultamos con varios médicos sin obtener respuesta hasta que decidimos acudir al “gran especialista” en la materia, un gastroenterólogo renombrado que le suministró poderosos medicamentos que intentaban “suprimir” las manifestaciones de la enfermedad.

El dolor no se iba , la hemorragia no cesaba, el padecimiento era infinito. 

Pasé a devorar la literatura médica existente. Me enteré de que se desconoce por completo el origen de estos padecimientos que van en acelerado aumento, que la estrategia de tratamiento comienza con antiinflamatorios hasta terminar en ciertas drogas llamadas biológicas a las que se les atribuye la poco interesante propiedad de producir tumores. 

Por último está el recurso de la cirugía, la extirpación del órgano al que se le echa toda la culpa: el colon. Nadie puede afirmar con certeza que esto sea así, muchos pacientes dejan su colon en el quirófano y siguen con manifestaciones de inflamación en otras partes del cuerpo.

Varios meses después de fallidos tratamientos, el especialista me planteó que había decidido comenzar con una terapia inmunosupresora porque lo hecho hasta allí había fracasado. ¿De qué se trataba? Con la idea de curar, se iba a llevar ese cuerpo a un estado de indefensión extrema frente a cualquier virus o bacteria que anduviere por el ambiente. 

¿Cómo es posible –le pregunté– que pasemos de una enfermedad sin riesgo de muerte, tal la colitis ulcerosa, a otra situación en donde sí hay riesgo de vida ? ¿Para curar debo provocar un estado cercano al sida? La otra duda que planteé fue menos amable: ¿usted decide cuál va a ser el próximo paso en el tratamiento sin consultarme? La imagen que me surgía era que estábamos disparando con la luz apagada , sin saber dónde estaba el blanco. 

En este diálogo apareció con claridad que el especialista hablaba de un paciente, pero yo estaba con un ser impaciente, pre-adolescente, harto de padecer los efectos secundarios de los medicamentos, que sufría horrores con sus síntomas y con la perspectiva de estar aún en peores condiciones. En ese instante decidí que este no era el método, que ya nos habían estigmatizado y preparado para vivir de internación en internación.

Había investigado ciertas estrategias que mostraban alta eficacia sin medicamentos, utilizando dietas y suplementos especiales. Confirmé estos hallazgos al contactarme con una nutricionista canadiense que desarrolló un exitoso método en esa dirección. Introducirme en esta nueva perspectiva me provocaba cierto vértigo pues se trataba de abandonar el rebaño . De desconocer aquello que los libros indican como “la verdad” e intentar un camino diferente. 

Pero a los hechos debo remitirme: con el nuevo tratamiento, se fue el sangrado en menos de diez días y al año ya no había episodios agudos . Quedó, sí, un intestino “sensible” al que hay que cuidar, pero nunca más volvió a necesitar medicamentos, ni regresó ninguno de los síntomas que se suponía iban a acompañar por siempre.

Quiero ser claro: no estoy a favor de no medicar. Yo mismo soy hipertenso y tomo los remedios clásicos para mantener la tensión a raya. Me hacen bien. Pero hay enfermedades en las que terapias poco invasivas logran resultados superiores. ¿Por qué entonces no utilizarlas? ¿Sólo porque no implican drogas y terapias de última generación? Esta experiencia en la propia piel me obligó a volver a la clínica médica. Los conocimientos adquiridos durante mi forzada especialización en enfermedades inflamatorias podían ser útiles. Desde esta nueva perspectiva puedo abarcar padecimientos inflamatorios que parecen no tener relación con el intestino pero que mejoran sustancialmente cuando se modifica la alimentación. Dentro de estos cuadros se cuenta el colon irritable, el Crohn, y en muchos casos hay conexión con otras tales como asma o psoriasis. No se trata de la enfermedad de un órgano aislado sino de que todo está interconectado y brotan manifestaciones globales del organismo que sin una visión integrada y compleja es imposible mejorar. 

Durante el proceso, sentí que no había espacio para ser padre y médico a la vez. Sin embargo, nadie puede verme como un kamikaze : hay, como señalaba antes, medicamentos y terapias que son de enorme ayuda. Otras que no, que sólo ven el síntoma que intentan eliminar, pero los efectos colaterales provocados por los remedios terminan siendo peores que la enfermedad. En un hospital público, incluso, no aceptaron mi participación en los ateneos de gastroenterología. Alguien me lo dijo por lo bajo: no importa tu diploma y tu experiencia, aquí sos papá de un enfermo y no un colega. Haber aplicado terapias exitosas pero diferentes a las oficiales –aunque ampliamente aceptadas en Japón, por ejemplo– me convierte en un outsider . 

Hace unas semanas, estaba almorzando en casa de amigos junto con su hija, flamante graduada de la facultad. Ella cursa el primer año de la residencia en clínica médica –primer entrenamiento que se realiza luego de recibir el título–.

Recién salida del cascarón . A lo largo de la comida, escuché sus historias que me remontaban a casi cuarenta años atrás, cuando en mis propios inicios me sentía obligado a resolver casos complejísimos . Durante esa conversación me di cuenta de cuan osados nos volvíamos al tener que representar un rol para el que no estábamos preparados. 

Después de muchos años de practicar la profesión recién pude darme el lujo de dudar, de decir con honestidad que no tenía idea de qué hacer pero sí la firmeza de consultar con mis colegas acerca de la forma menos agresiva de enfrentar casos difíciles. Al principio era osado y ahora soy cauteloso. Al principio miraba al futuro. Ahora también, pero acompaño esa mirada con la añeja enseñanza de Hipócrates: “Primero, no dañar”


Ojalá muchos más profesionales de la salud tengan una visión parecida, busquen alternativas curativas menos agresivas  y además consideren al enfermo como una persona que sufre, a la que hay que alentar y fortalecer para que pueda salir adelante.

miércoles, 4 de abril de 2012

Carta Compuesta.

ASTROLOGÍA DEL MATRIMONIO - La carta compuesta

Astrología del Matrimonio
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¿Qué es el matrimonio? He aquí la pregunta que nadie formula, pues su respuesta pareciera conocida por todos. Y, sin embargo, no es así en realidad. El matrimonio es una entidad con existencia propia, capaz de afectar positiva o negativamente a quienes lo constituyen y, a terceros que se relacionan con la pareja. 

La Astrología dispone de una herramienta confiable a efectos de lograr aproximarnos a la identidad profunda del vínculo marital: la Carta Compuesta. Ella permite analizar con gran eficacia y precisión la mecánica propia de la pareja, sus códigos, sus puntos fuertes y débiles, y observar el resultado de la alquimia conyugal luego de transitado el crisol de los años. 

“La eternidad está enamorada de los frutos del tiempo”, afirmaba William Blake. El matrimonio es uno de ellos, en ocasiones muy bello. La Carta Compuesta nos aproxima sutilmente a su misterio. 

Autor: De La Puente, Carlos F. 

Editorial: Kier. 




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lunes, 2 de abril de 2012

Qué es ... la astrología.

LIBRO RECOMENDADO: Qué es... astrología.

Para todos aquellos a los que les apasiona la astrología y quieren dar los primeros pasos en este terreno. Es un libro claro y básico, para comenzar adquirir  conocimientos de esta disciplina  tan interesante.





¿Qué es la astrología? Cómo comprender el lenguaje. 

La astrología es una ciencia milenaria. Estudia las relaciones entre el acontecer planetario y nuestro mundo interno e invisible. Sus leyes se han venido nutriendo de los conocimientos y paradigmas de todas las épocas. 

El siglo XXI la reconoce como un saber integral cuyo lenguaje se ha vuelto una herramienta incuestionable para el autoconocimiento y una más amplia comprensión de nuestro destino.

Como lo saben quienes estudian esta ciencia, aprender astrología no significa acumular datos conceptuales, sino también servirse de ellos para aprender a desarrollar la percepción, la sensibilidad y la intuición. 

En este libro, usted encontrará: 

• Qué es el zodíaco y cómo leerlo
• Las implicancias de los planetas, las casas y los aspectos
• Correlatos entre astrología y Tarot, I Ching, la Cábala y antroposofía.

Autor: Cirocco, Mimmy. 



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